26.7.10


Cuando Sara se quiso dar cuenta, ya estaba enamorada de él. Sin forzar nunca nada, su historia se sucedio con mucha naturalidad. Como si ambos fuesen actores y su historia.. una pelicula, perfectamente guionada y estudiada. Siempre todo tan hollywoodense, que a ellos ya no les asombra mas nada. Encuentros mas que improbables, y un sin fin de situaciones propias de una clasica comedia yankee.
El destino quiso encaprichadamente unirlos, lo logro, y no se equivoco. Son el uno para el otro. Con sus diferencias y similitudes, sus tiempos.. sus conflictos, sus soluciones, y la inevitable conclusion de que ninguno de los dos es, sin el otro.

Uno los dos ♪


3 comentarios:

aLba * dijo...

somos ningunos de dos..

.Amazonica dijo...

Muy bonito! me gusta el amor hollywoodense jaja :)

saludos!

Soñadora E dijo...

El destino a veces acierta!
un besazo;