20.10.10

Dos caras,...

Marina, miraba perdidamente por la ventana de su cuarto. Envuelta en sus confusos pensamientos. Sin ganas de hacer nada, mas que dejar pasar el tiempo. Mas que dejar que su vida se escurra entre sus dedos. Despues de todo, ya no tenia mas fuerzas para luchar.. no tenia un motivo, una razon, un por qué.
Soñaba una, y otra vez lo mismo. Como si el solo hecho de que lo pensara tantas veces fuese a convertirlo en realidad.
Él, su gran, unico, primer y ultimo amor. Llamandola.. yendo a su casa, un mensaje de texto, infinitas maneras en la que el reestablecia el contacto, y le decia seguro pero entre sollozos que no importaba todas las porquerias que se habian dicho, que su amor era mas grande que cualquier cosa. Que la amaba mas alla de todo, mas alla de la nada. Del horizonte, de todas las fronteras impuestas por la naturaleza. Que su amor, lo hacia volar.
Pero ella, la que era la princesa de la boca de fresa.. ahora es la princesa de hielo.


1 comentario:

Carlos dijo...

Cuando una relación se acaba y uno de los dos aún sigue enamorado, a la ruptura le sigue un largo período de tiempo que la persona en cuestión dedica a imaginar reconciliaciones y momentos maravillosos.

Ya, la gente no se lo cree cuando se lo digo, pero según pasan los años, se dan cuenta de que es verdad. Soy incapaz de amar, y habiendo oído tantas historias de amor de amigos que acaban haciendo daño, no tengo ganas de cambiar eso.

Un beso enorme :)